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¿QUÉ ES PREFERIBLE TENER UN MACHO O UNA HEMBRA?

¿QUÉ ES PREFERIBLE TENER UN MACHO O UNA HEMBRA?

 

M en C. MVZ. Claudia Edwards P.  MV. MsC. Gonzalo Chávez Contreras

Siempre ha existido la discusión sobre quienes son mejores animales de compañía los machos o las  hembras. En este artículo el Dr. Chávez Contreras, un reconocido etólogo clínico chileno de la Universidad Santo Tomás de Viña del Mar y yo entraremos en un debate. ¡Qué gane el mejor¡ Los puntos a considerar serán: generalidades, fisiología, pros y contras de cada uno y al final la decisión de qué sexo es más conveniente. GENERALIDADES Es una necesidad humana clasificar todo, encasillar lo que conocemos en categorías, el ser macho o hembra es una de las clasificaciones más básicas. Pero, ¿eso es todo? En realidad creo que no, es algo mucho más complicado, creo que transferimos nuestros deseos e inseguridades a los animales, los vemos como una extensión de nosotros mismos, de lo que somos o lo que deseamos, dado lo anterior tenemos preferencias por un sexo u otro en nuestras mascotas, si somos feministas probablemente prefiramos hembras y los hombres muy “machos” probablemente perros. En general dado que éste país (y no me dejarán mentir) es muy machista se prefiere adoptar perros sobre las perras, pero, ¿Esta preferencias tiene bases científicamente justificables? Comencemos con las HEMBRAS: Los machos y las hembras tenemos todo tipo de hormonas sexuales, éstas son los estrógenos, los progestágenos y la testosterona, la diferencia es la cantidad que se tienen de cada una, es decir los machos tienen más testosterona en proporción a la cantidad de estrógenos y progestágenos y las hembras al contrario. Los estrógenos sirven para que la piel sea más tersa, influye en el metabolismo de las grasas y el colesterol, entre muchas otras actividades más;  y la progesterona mantiene la gestación. Cuando las hembras llegan a la pubertad las hormonas sexuales promueven cambios en sus cuerpos, lo más sobresaliente es que las hembras pueden ser madres. Esto no sucede todo el año, sólo en épocas específicas ya que las hormonas se secretan en diferentes cantidades según los estímulos que percibe el cuerpo de los animales, por ejemplo las horas luz o el clima en general; gracias a esto es posible que las perritas entren en celo (es la única etapa en la que una hembra puede reproducirse). La pubertad se alcanza entre los 6 – 10 meses en razas pequeñas, a  los 18 – 24 meses en razas grandes y a los 36 meses en el Saluki. Las perritas entran en celo cada 4, 6 ó 12 meses dependiendo la raza, con mayor actividad en los meses de marzo y julio. PROS *Son más dóciles, debido a que la cantidad de hormonas predominantes son los estrógenos y los progestágenos las hembras tienden a ser menos dominantes que los machos. Aunque es importante recordar que la influencia hormonal no lo es todo en la determinación del carácter de un perro, también influye si los padres son o no dominantes o agresivos, y por supuesto cómo ha sido educada. *Tienden a ser más “limpias”, como las hembras orinan en cuclillas y dijimos tienden a no ser tan dominantes, generalmente no levantan la pata para marcar con orina todos los muebles y rincones de la casa. *Son más cuidadosas, tienden a ser más sutiles en sus movimientos, menos bruscas, se perciben como más tiernas. *Son buenas guardianas, las hembras tienden a cuidar a su grupo social de una manera muy aguerrida si es necesario. *Son las que gestan y paren las crías, el observar el proceso de la gestación y el parto es una buena lección para que los niños aprendan sobre la reproducción de una manera natural, además ver crecer a los cachorros desde que nacen es una experiencia única. CONTRAS *Son las que gestan y paren las crías, en muchas ocasiones esta facultad más que una ventaja es una desventaja, cuando las hembras están en celo, necesitan muchos cuidados, por ejemplo de que no se crucen con los perros que la rondan en la calle; si la perrita vive dentro de la casa puede manchar de sangre la cama o lo sillones, así que la gente intenta restringirle el acceso a la casa pero en ocasiones esto es muy complicado y es difícil para la perrita que no sabe porque esos días no puede entrar al inmueble, hay que ponerle pañales o calzones con toallas femeninas. Por otra parte cuando está en celo llama a los machos por medio de feromonas, estos se reúnen afuera de la casa y orinan por todos lados, lo cual es muy molesto para los responsables del animal. *Pueden padecer de piometra, esta es una enfermedad en la cual el útero se infecta y se llena de pus, es una enfermedad que compromete la vida de la perra y se debe operar inmediatamente. *Pueden presentar tumores en la glándula mamaria, con la sensibilización de las hormonas en el periodo juvenil las perritas tienen la predisposición a que en la etapa de la vejez le salgan tumores, los cuales en ocasiones son benignos pero en otras no. *En ocasiones cuando se tienen varias hembras, el establecimiento de las jerarquías puede llegar a ser complicado y las peleas entre ellas pueden llegar a ser muy fuertes y continúas. Exceptuando el último punto de los contras todas las cosas negativas que se le pueden adjudicar a las hembras se puede resolver de una manera muy sencilla: Esterilizar tempranamente a las cachorras, si se operan antes del primer celo la probabilidad de que las hembras presenten tumores en la glándula mamaria es de 0.5%, si se hace después del primer celo la probabilidad sube al 8% y si se espera un celo más sube hasta el 26%, la posibilidad de que el pedacito de útero que le queda se llene de pus es sumamente baja. Cuando una perra se esteriliza ya no entra en celo, por lo que ya no llama a los machos y ya no puede tener crías, no se preocupen los animales no necesitan tener crías ni siquiera una camada como ya vimos. MACHOS Ahora el turno del Dr. Chávez de exponer “la situación masculina”: La doctora Edwards tiene razón en sus planteamientos con respecto a las hembras, pero permítanme contarles a continuación cuáles serían las ventajas y desventajas de escoger a un macho como mascota. Tradicionalmente se ha tenido la sensación de que los machos son más agresivos y aunque esta aseveración puede tener algo de cierto, hay que tener cuidado ya que el factor individual no es nada despreciable. La hormona sexual predominante en los machos es la testosterona, que entre otras cosas es la que permite el desarrollo de las características sexuales secundarias y que por lo tanto alcanza sus niveles más altos en circulación al llegar a la madurez sexual – edad que variará dependiendo de la raza del perro, pero que podría variar entre los 9 meses y 1.5 años – esta hormona a su vez es la que se relaciona efectivamente con algunos tipos de agresividad y soy categórico en decir que sólo en algunos tipos de agresividad, ya que existen muchos tipos de conductas agresivas y sólo algunas de ellas estarían condicionadas por esta hormona. En el caso que nuestro macho manifestara conductas agresivas asociadas a altos niveles de testosterona, pues entonces podemos optar por la castración, ya que de esta forma los niveles de la hormona circulante disminuirán a niveles mínimos, lo que nos permitirá trabajar su conducta indeseable. La castración además, es una cirugía muy poco invasiva y de muy rápida recuperación que podemos realizar desde muy temprana edad, lo que sumaría otro beneficio para su tenencia. Castrarlos además, nos compromete con una tenencia responsable, ya que estará incapacitado de reproducirse, ayudando así a controlar la población de perros callejeros, si los operamos cuando son cachorros,  no tendrán incorporada la necesidad de formar jaurías que salen en busca de perras en celo, por lo tanto será un perro más casero y estará a su vez menos expuesto a resultar herido por peleas, atropellado, perdido y muy importante también, estará menos expuesto a contraer enfermedades infectocontagiosas como el moquillo, parvovirus, leptospirosis y TVT (que corresponde a una enfermedad venérea que se transmite por contacto con machos y hembras infectados). Y por último, nos permite controlar una conducta muy indeseable que es la hipersexualidad, que en ocasiones se manifiesta mediante la monta de piernas, situación que nos hace pasar más de una vergüenza cuando el o la afectada son visitas. Un problema habitual de observar en machos es el marcaje exagerado con orina en los patios o incluso dentro de las casas, situación que por cierto no es agradable para nadie y esto puede obedecer a varios factores. Por un lado puede ser por condiciones ansiosas generalizadas, por presencia de otros perros, conflictos sociales, entre otros. Sin embargo, en la mayoría de los casos, este problema se logra resolver con la castración y con terapias de reeducación del entorno factibles de realizar por la misma familia, orientados por su puesto por su médico veterinario. De todas formas no podemos esperar lo imposible y debemos estar dispuestos a que los perros no son como los gatos que orinan en un sólo lugar. Los perros por lo general utilizan todo el patio y su orina tiene un olor más fuerte que el de las hembras debido una vez más a la testosterona. Si bien es cierto que los machos tienden a ser más brutos en sus movimientos si los comparamos con las hembras, será responsabilidad de los nuevos propietarios, educarlo con respecto al control de la mordida y a controlar sus impulsos, de manera tal que el exceso de fuerza vaya a significar un riesgo para el resto. Aquí el componente materno es fundamental; hay que consultar dentro de lo posible sobre los antecedentes de la madre y de ser posible también, permitir que el cachorro permanezca con sus hermanos de camada hasta el destete, ya que serán ellos mismos, junto a su madre los mejores profesores. Los ladridos excesivos también podrían ser quizás una diferencia sutil entre machos y hembras. Ciertamente no es exclusivo de los machos ya que es una forma de comunicación, sin embargo en ocasiones, el ladrido exagerado puede deberse a agresividad territorial o por protección de recursos, condiciones que podrían ser más frecuentes en machos, o incluso podría ser sólo por aburrimiento, así es que no podemos olvidar mantenerlos ocupados física y mentalmente para que gasten su energía acumulada de ¡manera positiva! Conclusiones No importa si escoges tener una perra o un perro, si los esterilizas desde joven (lo cual es lo mejor que puedes hacer por ellos si de verdad los amas)  básicamente no existe ninguna diferencia. Pero, en definitiva, entre un macho y una hembra, lo más importante es decidir si realmente lo que quiero es hacerme responsable de una mascota y luego decidir si lo que quiero es un compañero, un guardián, un reproductor, una reproductora, un perro de exposición, un perro faldero, alguien que me acompañe a hacer deporte, etc. Como vieron, ambos tienen sus pros y sus contras al igual que nosotros, lo importante es reconocerlas y aprender a convivir con ellas. Así que terminemos esta “guerra” sin sentido diciendo que los dos sexos son maravillosos y si los cuidas, los amas y los educas puedes tener unas excelentes animales de compañía.

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